Sínodo Pan-Amazónico: tiempo de conversión, para que la periferia ilumine, purifique y confronte al centro

Río de Janeiro, Brasil, 22 de julio.- "Nuestro planeta está alcanzando un punto límite de no retorno y no podemos asegurar nuestra respuesta a los signos del tiempo en kairos, que tiene otro ritmo, [de la espera, de la confianza], a no ser en la urgencia del chronos"

"Somos perfectamente conscientes de que, de los posibles cambios concretos que pueden ayudar a servir a esta realidad de la Pan-Amazonía, tan llena de vida, pero también de amenazas, luego habrá implicaciones globales que podrían producirse a partir de estos cambios"

Mauricio López, Secretario Ejecutivo de la Red Eclesial Pan-Amazónica, REPAM, y miembro del Consejo Pre-sinodal para el Sínodo Pan-Amazónico destaca su esperanza de que el "Sínodo ayude en las limitaciones y fracasos de nuestras sociedades occidentales, de acumulación, dominación, extracción, por así decirlo... el futuro del planeta depende de cambiar nuestros modos, de grandes enseñanzas para nosotros"

La humanidad aprendió hace mucho tiempo que podría ejercer cierto control sobre el espacio. El dominio sobre las tierras y las aguas, aunque muy reciente en la escala universal, ya deja impactos indispensables en el planeta. La otra dimensión importante del universo es el tiempo. El sueño de viajar a través de él, extenderlo o retirarlo, ahora solo ocurre en la ficción. La falta de dominio del tiempo obliga a la humanidad a ser precisa en esta relación.

El Sínodo para la Pan-Amazonía es el hito de esta precisión temporal desde la percepción del Papa Francisco sobre los desafíos de la región para la supervivencia del ecosistema y la misión de la Iglesia frente a la explotación sufrida por las comunidades y sus territorios.

Mauricio López, en una entrevista, subraya el entendimiento de que "nuestro planeta está alcanzando un punto límite de no retorno y no podemos asegurar nuestra respuesta a los signos del tiempo en kairos, que tiene otro ritmo, [de la espera, de la confianza], a no ser en la urgencia del chronos".

Para Mauricio, este proceso ocurre en la región Pan-Amazónica, pero es bidimensional, es decir, abarca desde la territorialidad amazónica, pero en vista de las responsabilidades de la Iglesia universal, ya que "es el propio Papa quien convoca". "Somos perfectamente conscientes de que, de los posibles cambios concretos que pueden ayudar a servir a esta realidad de la Pan-Amazonía, tan llena de vida, pero también de amenazas, luego habrá implicaciones globales que podrían producirse a partir de estos cambios", enfatiza.

El Sínodo Pan-Amazónico traza un movimiento dialéctico de contradicciones entre lo local y lo universal, que se ve en las críticas y ataques que el proceso está sufriendo, tanto por el gobierno de Jair Messias Bolsonaro, como por los sectores conservadores de la Iglesia. Sin embargo, López es enfático en señalar la necesidad de que la "Iglesia sea periferia". "La periferia llega al centro para iluminar, purificar, confrontar fraternalmente y servir como algo que abre nuevas posibilidades que responden a la realidad urgente y crítica que nos grita hoy en la Amazonía". A través del proceso de las escuchas sinodales, es desde esta periferia que surgen los anhelos tanto en la relación con la Casa Común como con la participación de la comunidad de fe. El Secretario Ejecutivo de la Red Eclesial Pan-Amazónica – REPAM, destaca su esperanza de que el "Sínodo ayude en las limitaciones y fracasos de nuestras sociedades occidentales, de acumulación, dominación, extracción, por así decirlo... el futuro del planeta depende de cambiar nuestros modos, de grandes enseñanzas para nosotros".

Para él, su mayor expectativa es que al final del proceso sinodal pueda regresar a las comunidades anunciando que se han escuchado los gritos. Para esto, el Sínodo necesita consolidar las tres conversiones que el Papa Francisco ha provocado: "la conversión pastoral presente en la Evangelii Gaudium, de la Iglesia en salida, que evangeliza desde lo social y también es misionera; la conversión socio ambiental, de la encíclica Laudato Si; y la conversión a una iglesia más sinodal de la Episcopalis Communio, que invita a una escucha más amplia del Pueblo de Dios como partícipes, ayudando al propio Papa a dirigir y liderar a la iglesia universal”.

Maurício López es mexicano, fue presidente de las Comunidades de Vida Cristiana (CVX) y actualmente es secretario ejecutivo de la Red Eclesial Pan-Amazónica – REPAM, y miembro del Consejo Pre-sinodal para el Sínodo Pan-Amazónico.


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