Iniciativa de ley para que haya desfibriladores en espacios o edificios concurridos

Mérida, Yuc., 10 de julio.- El Dip. Manuel Armando Díaz Suárez presentó en la sesión del Congreso la iniciativa de Ley de Edificios y Espacios Cardioprotegidos del Estado de Yucatán, a fin de contar con dispositivos denominados Desfibriladores Externos Automáticos (DEA) en espacios e inmuebles con flujos poblaciones mayores a 1,000 personas y la capacitación de 30% del personal, a fin procurar una debida atención en caso de surgir una emergencia cardiaca.

Explicó que un DEA es un dispositivo electrónico no dañino que analiza el corazón, capaz de establecer si el paciente tiene una fibrilación ventricular o taquicardia ventricular (arritmias cardíacas), pudiendo ayudar a revertirlas y, así, salvar la vida, mediante una descarga bifásica

Hizo notar que se ha incrementado el número de muertes por enfermedades del corazón y, lo más alarmante, es que ocurre a edades cada vez más tempranas.

Manifestó que por cada minuto que el corazón permanece parado, se pierde un 10 % de posibilidad de sobrevivir o aumenta las secuelas en caso de sobrevivir.

En su exposición de motivos, el Dr. Díaz Suárez señaló que desde 2013 se publicó un exhorto del Consejo de Salubridad General a los propietarios y responsables de establecimientos e instituciones públicas con grandes concentraciones de personas, para que cuenten con desfibriladores externos automáticos en sus instalaciones, para atender emergencias médicas como un infarto al miocardio, arritmias y muerte súbita.

El tema es de tal magnitud, que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, en Europa y Estados Unidos ocurren alrededor de 300,000 a 400,000 muertes súbitas consideradas de origen cardiaco en un año, expresó.

En Yucatán, el 90 % de la población que sufre paro cardíaco extra hospitalario no sobrevive, dijo, pero las probabilidades de sobrevivir aumentan con un RCP eficaz, proporcionado y realizado inmediatamente después del paro cardíaco, duplicando o triplicando las probabilidades de supervivencia de una víctima, ya que de no proporcionar una RCP y desfibrilación en los minutos posteriores al colapso, hay pocas probabilidades de reanimación de la víctima.

El Dip. Díaz Suárez, Presidente de la Comisión de Salud, destacó que la obesidad infantil ha aumentado en las últimas décadas, en especial en Yucatán, lo cual ha ido modificando y aumentado los factores de riesgo y es por eso que ocurren episodios de paro cardiaco a edades más tempranas.

Dio a conocer que el principal grupo de riesgo para sufrir un infarto al miocardio son los varones mayores de 40 años o las mujeres postmenopáusicas, aunque estadísticas mundiales consideran qué los infartos al miocardio han repuntado a partir de los 35 años de edad, en especial cuando tienen antecedentes familiares de enfermedad cardiaca o factores de riesgo cardiovascular, como hipertensión arterial sistémica, diabetes mellitus, dislipidemia y tabaquismo.

Comentó que también se atribuyen infartos al miocardio a personas que consumen algunas substancias como anabólicos, anfetaminas, cocaína, entre otros, y recordó el caso de jóvenes deportistas que fallecieron recientemente por problemas cardiacos cuando hacían ejercicio.


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