Exhortación Apostólica Postsinodal "Christus vivit"

De Roma a Loreto, a la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá

Ciudad del Vaticano.- El pasado 25 de marzo, en la Solemnidad de la Anunciación del Señor, el Papa Francisco ha firmado y confiado a la Virgen María, en la Santa Casa, la Exhortación Apostólica Postsinodal “Christus vivit”, “Cristo vive”, que sella el trabajo del Sínodo de los Obispos sobre los Jóvenes, celebrado en el Vaticano el pasado mes de octubre.

Este documento, que el Papa Francisco firmó y confió a la Virgen María durante su visita a Loreto, tiene un largo camino por detrás, cubierto por la "brújula" de Cristo.

"Vive Cristo, esperanza nuestra" es, de hecho, el comienzo del texto original en español del documento, publicado el 2 de abril.

En cierto modo, la primera página de esta nueva Exhortación la escribió el Papa Francisco el 13 de enero de 2017: ese día se publicó el Documento Preparatorio del Sínodo y el Papa decidió acompañarlo con una Carta en la que invita a los jóvenes a lanzarse "hacia un futuro desconocido, pero portador de ciertas realizaciones", siempre acompañados por Dios. Así el Pontífice escribió a los jóvenes hace dos años:

Un mundo mejor se construye gracias también a ti, a tu deseo de cambio y a tu generosidad. No tengáis miedo de escuchar al Espíritu sugiriendo opciones audaces, no os demoréis cuando vuestra conciencia os pida que os arriesguéis a seguir al Maestro. La Iglesia también desea escuchar tu voz, tu sensibilidad, tu fe; incluso tus dudas y críticas. Que se oiga tu grito, que resuene en las comunidades y que llegue a los pastores.

Septiembre de 2017: Seminario Internacional sobre la situación de la juventud

La invitación del Papa se recogió en el "Seminario Internacional sobre la condición de la juventud en el mundo", organizado en Roma, en septiembre de 2017, por la Secretaría General del Sínodo. Durante los trabajos se discutieron numerosos temas relacionados con la juventud: de la migración al desempleo, del compromiso social al político, del desarrollo tecnológico a la fe. Al final, la voz de los jóvenes se elevó claramente: "Somos una familia, escuchémonos unos a otros y crezcamos juntos". Esto puso de relieve el deseo de los jóvenes de encontrar en la Iglesia un hogar, una familia, una comunidad donde pudieran madurar sus opciones de vida y contribuir al bien común.

Marzo 2018: Reunión Pre-Sinodal

En marzo de 2018, en el Encuentro Presinodal celebrado en Roma en el Pontificio Colegio Internacional "María Mater Ecclesiae", el Papa respondió directamente a este deseo: se contó con la presencia física de cerca de 300 jóvenes, mientras que otros 15.000 participaron a través de las redes sociales. A ellos el Papa les pidió que se atrevan a seguir "nuevos caminos", más allá de la lógica del "siempre se ha hecho así", para ser, en cambio, creativos, en la estela de la auténtica tradición cristiana. El corazón de la Iglesia es joven, reitera Francisco, y los jóvenes "deben ser tomados en serio": no basta con analizar su mundo, sino que hay que preguntarles directamente, incluso cuando hablan con "el nervio". "Si a ustedes le falta, a nosotros también nos falta parte del acceso a Dios", dice el Papa a los niños, instándoles a ser "jóvenes profetas" con raíces sólidas, basadas en la experiencia de los ancianos y abuelos.

Domingo de Ramos 2018

Los frutos del Encuentro Presinodal se recogieron en un Documento Conclusivo que el 25 de marzo de 2018, Domingo de Ramos y Jornada Diocesana de la Juventud, se entregó al Papa en la Plaza de San Pedro.

En este documento –explicaron al Papa– te damos nuestra vida y los deseos más profundos de nuestro corazón. Estamos seguros de que la Iglesia seguirá escuchando las voces de los jóvenes. Y es esto, en efecto, lo que los jóvenes esperan: una Iglesia que sea testigo vivo de lo que enseña, que no los considere demasiado pequeños para ser protagonistas del mundo contemporáneo; una Iglesia inclusiva, acogedora, misericordiosa y tierna, que sepa también admitir sus errores y que tenga "la humildad de pedir perdón". Una Iglesia que encuentra a los jóvenes dondequiera que vivan, incluso en el cosmos digital, y que los acompaña en la construcción de un "mundo de paz, que aúna la ecología integral y una economía global sostenible.

Junio de 2018: Instrumentum laboris en 7 palabras clave

El Instrumentum Laboris del Sínodo fue presentado a la prensa el 19 de junio de 2018. Este recoge todas estas peticiones, integrándolas con más de cien mil respuestas dadas por los jóvenes al cuestionario lanzado en los meses anteriores por la Secretaría General del Sínodo. Siete, sobre todo, son las palabras clave que emergen del Instrumentum: escucha, acompañamiento, conversión, discernimiento, desafíos, vocación y santidad. Son principios básicos que los jóvenes buscan en la Iglesia, para que sea "auténtica", resplandezca con "ejemplaridad, competencia, corresponsabilidad y solidez cultural" y comparta con los propios jóvenes una vida vivida a la luz del Evangelio. La esperanza es que la Iglesia sea "menos institucional y más relacional, capaz de acoger sin juzgar de antemano, amiga, próxima, misericordiosa".

Octubre 2018: Documento Final del Sínodo

Los temas contenidos en el Instrumentum laboris se convierten en la "hoja de ruta" del Sínodo sobre el tema "Jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional", que tuvo lugar en el Vaticano en octubre de 2018 y que contó con muchos jóvenes hablando en el Aula. Sus reflexiones, sus testimonios, sus fuertes llamadas se encuentran en el Documento Final, cuyo hilo conductor es el episodio de los discípulos de Emaús, narrado en el Evangelio de Lucas. El acompañamiento y la escucha empática se encuentran entre los rasgos esenciales que los jóvenes requieren de la Iglesia, junto con el fortalecimiento de las escuelas y parroquias, y la atención a temas cruciales como el de los migrantes, "paradigma de nuestro tiempo". El documento final también recuerda la importancia de un compromiso firme de la Iglesia contra todo tipo de abusos, para hacer la verdad y pedir perdón. El énfasis en la familia, "Iglesia doméstica" y primera comunidad de fe, es también central, así como también la exhortación a promover la justicia contra la cultura del descarte. Se hace una invitación a aprovechar los "recursos pastorales" que ofrecen el arte, la música y el deporte y a vivir en el mundo digital, promoviendo su potencial comunicativo con vistas al anuncio cristiano. El documento final también pide el reconocimiento y la valoración de la mujer en la sociedad y en la Iglesia, así como que los jóvenes descubran que la sexualidad es un don, ofreciéndoles "una palabra clara, humana y empática". Todo ello con "sinodalidad", es decir, con ese estilo de misión que nos impulsa desde el "yo" hasta el "nosotros".

Enero 2019: JMJ en Panamá

Son muchos los jóvenes que en enero de este año se encontraron con el Papa Francisco en Panamá, con ocasión de la 34ª Jornada Mundial de la Juventud. Así como en Río de Janeiro en 2013 los exhortó a "hacer ruido", es decir, a hacerse oír, ahora el Pontífice invitó a los jóvenes a hacer algo activo y creativo en la Iglesia y en el mundo, haciendo uso de sus "energías renovadoras" para ser "testigos del Evangelio":

Queremos encontrar y despertar junto con vosotros la continua novedad y juventud de la Iglesia, abriéndonos siempre a esta gracia del Espíritu Santo que tantas veces hace un nuevo Pentecostés. Y esto solo es posible si, como acabamos de vivir en el Sínodo, sabemos caminar, escuchándonos y completándonos unos a otros, si sabemos dar testimonio anunciando al Señor en el servicio a nuestros hermanos, que es siempre un servicio concreto.

Marzo 2019: Exhortación apostólica Christus Vivit

Este 25 de marzo, dos años después de la primera Carta a los Jóvenes, el Papa confió a la Virgen Lauretana la Exhortación Apostólica Post-sinodal Christus Vivit, la que comenzó su difusión el día 2 de abril, en la memoria de la muerte de San Juan Pablo II. El documento está escrito en forma de Carta, dirigido a los jóvenes y a todo el Pueblo de Dios y constituye un signo concreto de esa escucha, ese diálogo y ese caminar juntos deseado por los participantes del Sínodo.

Cristo vive. Él es nuestra esperanza y la juventud más hermosa de este mundo. Todo lo que toca se hace joven, se hace nuevo, se llena de vida. Por lo tanto, las primeras palabras que quiero dirigir a cada joven cristiano son: ¡Él vive y te quiere vivo!


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