Colombia también enfrentó el robo de combustibles

Bogotá, Colombia, 10 de enero.- Aquejada por el robo de combustible, que al año 1999 arrojó un monto de 1,540 barriles diarios, la Empresa Colombiana de Petróleo (Ecopetrol) diseñó una estrategia de acciones de vigilancia policiaca, endurecimiento de las penas a los infractores e innovaciones tecnológicas, con lo que logró disminuir 13 veces el volumen de los sustraídos, a 41 barriles diarios en la actualidad.

Según un reporte de Ecopetrol, la práctica del robo de gasolinas y diésel empezó a cobrar relevancia en Colombia a partir de 1999, aunque en 2002 alcanzó su punto máximo al llegar a 7,270 barriles diarios, equivalente a 3% de la demanda diaria del país, lo cual en su momento significó pérdidas por 107 millones de dólares.

Esta situación llevó a la empresa a establecer una estrategia conjunta que implicó acciones policiacas, judiciales, legales, tecnológicas, operativas y sociales.

La estrategia incluyó el fortalecimiento de los Grupos de Operaciones Especiales para los Hidrocarburos (Goesh), con hombres de la Policía Nacional dedicados al control del apoderamiento de los combustibles en las regiones más críticas.

Simultáneamente, las autoridades crearon grupos interdisciplinarios dedicados exclusivamente al control del apoderamiento de hidrocarburos, donde se entrelazaban Estructuras de Apoyo denominadas Edas.

Estas estructuras se conformaron con funcionarios de la Fiscalía General de la Nación, el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) y la Dirección de investigaciones de la Policía Judicial (DIJIN).

Según del documento de Ecopetrol, “estos grupos tenían la responsabilidad de realizar investigaciones, judicializar delincuentes y propiciar el fortalecimiento de leyes y decretos para impulsar las transformaciones legales con el fin de combatir con más fuerza esta actividad”.

Para fortalecer la estrategia, el Congreso aprobó la Ley 1028 de 2006, la cual ya no consideraba a esta actividad un delito común sino un delito especializado, por lo que se elevaron las penas para quien hurtara o se dedicara al comercializar ilegalmente los hidrocarburos.

Con base en lo anterior, el Congreso colombiano le dio otro “impulso al tema al modificar el Código Penal para hacer de esta práctica un delito no excarcelable con penas de 10 a 15 años de prisión, fortaleciendo la figura de la extinción de dominio”, refiere el documento.

Innovaciones tecnológicas

En forma paralela, la petrolera más importante de Colombia introdujo tecnología de marcación de hidrocarburos, para determinar su origen legal o ilegal, lo que facilitó la lucha frontal contra este delito.

Además el Instituto Colombiano del Petróleo y la Gerencia de Control de Pérdidas de Ecopetrol desarrollaron un novedoso sistema de esferas y elementos geométricos que se introducen en los poliductos, con el propósito de obstruir las perforaciones ilícitas.

Ecopetrol avanzó en el desarrollo de “sistemas de detección de fugas preventivas, al utilizar diferentes tecnologías adaptadas y mejoradas por Ecopetrol para identificar con precisión la localización de las perforaciones ilícitas y la cuantificación de los volúmenes hurtados para facilitar la captura de las bandas delincuenciales”, refiere el documento.

Pero también la compañía desarrolló una estrategia de comunicaciones, cuyo foco era sensibilizar “a las comunidades vecinas a los poliductos de lo riesgoso que era la instalación de válvulas para extraer la gasolina y el diésel”.

La efectividad de la estrategia y el trabajo interinstitucional logró una disminución en el robo de refinados, al pasar de 7,270 barriles por día calendario en 2002 a 41 barriles diarios en la actualidad.


contador de visitas com
Agencia Informativa Peninsular
henequenales.com.mx